Correo
{{EMAIL}}
Teléfono
{{PHONE}}
Horario
09:00–21:00
Ir al contenido

Blog

Aquí desarrollo lo que en la sesión casi nunca da tiempo a explicar: por qué duele justo ahí, de dónde sale esa sensación de tirantez entre los omóplatos, qué cambian realmente las manos en los tejidos y qué no. Escribo para que, después de leer, describas tu molestia con más precisión: a ti mismo, a mí o a tu médico.

Para qué sirve este blog

Entender qué duele y por qué

La frase más repetida en una primera sesión es «me duele la espalda». Debajo se esconden diez historias distintas: a uno se le ha acortado el pectoral menor (m. pectoralis minor) y el hombro se le ha ido hacia delante; a otro se le ha sobrecargado el cuadrado lumbar (m. quadratus lumborum) después de una mudanza; a un tercero el dolor bajo el omóplato le llega en realidad desde el cuello. Estos textos existen para que, detrás de la palabra general, se vea la zona concreta.

El dolor rara vez está donde señalas con el dedo. Un músculo puede molestar lejos de su origen, irradiar al brazo, a la cabeza, al glúteo, y callarse justo en el punto donde de verdad está sobrecargado. Por eso cada análisis sigue siempre el mismo esquema: qué zona es, qué trabajo hace en tu día a día, por qué ha dejado de dar abasto, por qué señales se reconoce con las manos y qué cambia después de la sesión y entre sesiones.

No escribo «quitamos contracturas» ni «eliminamos lo que sobra»: en los tejidos no ocurre nada de eso. Escribo sobre mecánica: longitud y tono del músculo, deslizamiento de las capas fasciales, amplitud de la articulación, la postura habitual y la carga que fijó esa postura. Y donde hay pocos datos y los especialistas discrepan (por ejemplo, en torno a la banda iliotibial, que es una estructura fascial densa y no un músculo, y que no se puede «estirar» con las manos), lo digo tal cual en lugar de inventarme una explicación bonita.

  • Anatomía del dolor. Una zona por texto: el trapecio superior (m. trapezius) y los suboccipitales (mm. suboccipitales) tras ocho horas de portátil, los erectores de la columna y la zona lumbar, los glúteos y el piriforme (m. piriformis) en quien se sienta mucho y camina poco.
  • Técnicas. En qué se diferencia el masaje de tejido profundo del clásico, dónde encaja la liberación miofascial, qué es un punto gatillo y por qué la presión sobre él se dosifica en lugar de aguantarse.
  • Recuperación. Qué hacer con el dolor muscular tardío después de una carga desacostumbrada, en qué momento tras el entrenamiento el masaje ayuda y en cuál conviene esperar, cómo influyen el sueño y la hidratación en la tolerancia al trabajo profundo.
  • Qué puedes hacer por tu cuenta. Cosas sencillas entre sesiones: cambiar de postura, respirar, moverte dentro de la amplitud disponible, usar el rodillo con criterio — y una lista honesta de lo que mejor no tocar solo.
  • Los límites del método. Textos dedicados a cuándo el masaje no está indicado y cuándo hay que ir al médico antes que a mí.

Importante: esto son textos, no recomendaciones médicas

El masaje no es asistencia médica. Yo no diagnostico ni prescribo nada, y los artículos no sustituyen la valoración de un médico. Si hay dolor agudo, una lesión reciente, entumecimiento o debilidad en un brazo o una pierna, un «latigazo» con pérdida de sensibilidad, fiebre o signos de inflamación: primero el médico y solo después las manos. La lista completa de contraindicaciones y de situaciones en las que hay que aplazar la sesión está reunida en las preguntas frecuentes.

Si después de leer te queda una duda sobre tu espalda en concreto, es más cómodo planteármela por mensaje: {{WHATSAPP}} o {{TELEGRAM}}. Respondo yo mismo, sin guiones, y digo con tranquilidad «esto no es para mí» cuando el caso no me corresponde.

Análisis recientes

Por dónde empezar a leer

Cinco textos que suelen resolver las dudas previas a la primera sesión: la espalda de oficina, la diferencia entre técnicas, los puntos gatillo, la fascia y la movilidad, y el dolor muscular después de la carga.

Render anatómico 3D: figura sin piel sentada abrazándose las rodillas, vista lateral

La postura «frente a la pantalla» en clave anatómica: el cuello adelantado, el trapecio superior sosteniendo el peso de la cabeza y los erectores sin descanso. Trapecio superior (m. trapezius, pars descendens) · Deltoides (m. deltoideus) · Erectores de la columna (mm. erector spinae) · Glúteos (mm. glutei)

Ya lo has leído: ahora toca comprobarlo con las manos

El texto explica la mecánica, pero la zona se localiza igualmente con palpación. En la sesión compruebo dónde está exactamente el acortamiento y qué limita el movimiento, te enseño la diferencia de amplitud antes y después y te dejo dos o tres cosas para la semana. Atiendo en la consulta de Balmes 200 y me desplazo a domicilio, al hotel y a la oficina — zonas de Area Metropolitana de Barcelona, horario 09:00–21:00.

Llamar WhatsApp Reservar