Profundo no es cuestión de fuerza, es cuestión de velocidad
El deep tissue se diferencia del masaje habitual no porque el terapeuta apriete más fuerte, sino porque se mueve más despacio y baja en orden, capa por capa.
Primero la piel y la fascia subcutánea, después los grandes músculos superficiales y solo entonces lo que hay debajo. Mientras tanto, la velocidad del antebrazo o del dedo baja hasta uno o tres centímetros por segundo. Es el ritmo lento, y no el esfuerzo, lo que hace que los tejidos dejen pasar la mano más adentro.
Una presión rápida y fuerte da el resultado contrario: el músculo responde con tensión defensiva y, en lugar de una zona relajada, te llevas dolor y hematomas. Por eso una sesión de deep tissue, vista desde fuera, resulta aburrida: pocos movimientos, muchas pausas y la respiración tranquila del cliente.
La consulta suele llegar de una de estas dos formas. El «cuello de escritorio»: parte alta de la espalda y hombros después de 8-10 horas frente al portátil, la cabeza adelantada y el occipucio pesado al caer la tarde. Y la «lumbar de pie»: parte baja de la espalda y pelvis en quienes conducen mucho, pasan el día de pie o entrenan sin recuperarse. Los dos escenarios responden bien al trabajo por capas, siempre que después de la sesión cambies aunque sea algo en tu carga diaria.
- Ritmo — de uno a tres centímetros por segundo; en las zonas más densas la mano casi se detiene.
- Profundidad — por capas, de arriba abajo, sin intentar «atravesar» de golpe el plano superficial.
- Molestia — los 6-7 sobre 10 de trabajo: se nota, pero la respiración sigue tranquila.
- Formato — salida a domicilio y a hoteles por Area Metropolitana de Barcelona; camilla, ropa, aceite y toallas los pongo yo.
- Duración — 60, 90 o 120 minutos; 90 es el estándar de trabajo para la espalda entera.
Torsión del tronco: los oblicuos y el serrato anterior quedan tensos. El serrato, sobre las costillas, es una fuente frecuente e injustamente olvidada de dolor en el costado.
- Oblicuo externo (m. obliquus externus abdominis)
- Serrato anterior (m. serratus anterior)
- Recto abdominal (m. rectus abdominis)
- Cuádriceps (m. quadriceps femoris)
La cadena posterior, músculo a músculo
La capa superficial de la espalda y las piernas, rotulada como en un atlas de anatomía. En cada músculo, en pocas palabras, por qué importa en el trabajo de tejido profundo.
Pasa el cursor por un nombre o tócalo y se iluminará su punto en la figura.
- Sostiene los hombros y el peso de la cabeza toda la jornada. Sus puntos gatillo habituales se proyectan a la nuca y la sien.
- La cúpula del hombro. Se cansa con el brazo horas sobre el ratón o el volante; seguimos las fibras sin presionar la articulación.
- Juntan y bajan las escápulas. Al encorvarte quedan más bien sobreestirados que acortados, y el ardor entre los omóplatos suele estar justo aquí.
- Une el brazo con la pelvis a través de la fascia. Si está rígido, el brazo no sube del todo y tira de la zona lumbar.
- El cruce de dorsales y glúteos. Debajo están los erectores de la columna: se llega a ellos a través de la fascia, despacio.
- El principal extensor de la cadera. Si no se activa, trabaja la zona lumbar; por eso la lumbar se trata junto con la pelvis.
- Nacen en la tuberosidad isquiática. Si están rígidos, la flexión hacia delante la hace la zona lumbar y no la cadera.
- El último eslabón de la misma cadena. Densos y sensibles tras correr o un día de pie: aquí el ritmo es aún más lento.
Esquema basado en un render 3D de la capa superficial, no en una imagen de una persona real. Los músculos profundos, como el cuadrado lumbar, los suboccipitales o el piriforme, quedan debajo de los rotulados y no se ven aquí.
Cómo funciona esto en realidad
Sin «toxinas» ni «energías» — solo lo que de verdad les ocurre a los tejidos y al sistema nervioso.
El masaje es una acción mecánica sobre los tejidos y, a través de los receptores de la piel, la fascia y el músculo, una acción sobre el sistema nervioso. Todo lo que ocurre después se compone de dos cosas: las propiedades de los propios tejidos cambian un poco y cambia de forma notable la manera en que el sistema nervioso evalúa esa zona.
Por capas: por qué no se puede ir directo al fondo
Bajo la piel está la fascia subcutánea; debajo, los músculos superficiales; y debajo de ellos, los planos más profundos y las inserciones en el hueso. En condiciones normales las capas se deslizan unas sobre otras. Si la capa de arriba está tensa, la presión se transmite a través de ella como a través de una tabla: no llegarás más hondo y, en cambio, dañarás la superficie. De ahí el orden de trabajo: de arriba abajo, con el permiso de cada capa anterior.
| Capa | Qué contiene | Cómo trabajamos |
|---|---|---|
| Piel y fascia subcutánea | Receptores, vasos, plano de deslizamiento | Pases amplios y lentos con el antebrazo, los primeros 3-5 minutos de la zona |
| Músculos superficiales | Trapecio, dorsal ancho, glúteos | Presión en el sentido de las fibras, pausas en los puntos densos |
| Planos profundos e inserciones | Músculos cortos junto a la columna, inserciones en pelvis y escápula | Trabajo puntual, con el codo o la falange, controlando la respiración |
Por qué despacio
El tejido se comporta de forma viscoelástica: ante un esfuerzo rápido responde con resistencia; ante uno lento y prolongado, cede poco a poco. Y hace falta tiempo también para el propio sistema nervioso: la señal de dolor y el tono defensivo no bajan al instante, sino en decenas de segundos bajo una presión estable. De ahí la regla principal del oficio: si encuentras un punto denso, no aprietes más fuerte, quédate más tiempo.
En el sentido de las fibras y en sentido transversal
- A lo largo de las fibras — pases largos de calentamiento: así se valora el tono general y se prepara la zona.
- En sentido transversal — movimientos cortos sobre un punto denso concreto: ahí se percibe mejor que en ningún otro sitio la frontera entre «denso» y «doloroso».
- En las inserciones en el hueso — casi sin movimiento: presión, respiración, espera. Son los puntos más sensibles de la sesión y darse prisa en ellos no tiene ningún sentido.
Qué muestran los estudios — y qué no muestran
El cuadro honesto es este. El masaje produce de forma reproducible una reducción a corto plazo de la intensidad del dolor y de la tensión subjetiva, y mejora la movilidad y la tolerancia a la carga en las horas y los días siguientes. El efecto es en buena medida neurofisiológico: no cambia tanto la «estructura» como la manera en que el sistema nervioso procesa las señales de esa zona y cuánto tono defensivo mantiene.
- El masaje no «elimina toxinas»: de eso se ocupan el hígado y los riñones, y su trabajo no se puede modificar con las manos.
- El masaje no alarga la fascia como si fuera una goma: la fuerza de una mano humana es físicamente insuficiente para eso.
- El masaje no «coloca» vértebras ni disuelve «sales» — esos depósitos no existen en el músculo.
- El masaje no sustituye al trabajo de fuerza, al sueño ni al cambio de postura. Sin ellos la zona vuelve a su estado anterior en una o dos semanas, y eso no es un fracaso de la técnica, sino fisiología normal.
El criterio principal de que sirve
Quince minutos después de la sesión no deberías sentirte simplemente «más blando», sino más móvil: el cuello gira más lejos, la flexión sale más fácil, la inspiración es más profunda. Si lo único que cambió fue la sensación de pesadez, la técnica elegida no era la adecuada — y eso es motivo para cambiar el plan, no para «aguantar un par de sesiones más».
Figura estirada vista de espaldas: los dorsales anchos, los glúteos y los isquiotibiales forman una sola cadena continua. Por eso la zona lumbar casi nunca se aborda por separado de la pelvis.
- Dorsal ancho (m. latissimus dorsi)
- Glúteos (mm. glutei)
- Isquiotibiales (mm. ischiocrurales)
Si la persona contiene la respiración, la presión ya es excesiva. Si respira tranquila, puedo quedarme más tiempo.
Ale
Hasta dónde llega la presión
Un corte desde la piel hasta el hueso. Elige una técnica y verás sobre qué capa trabaja de verdad, a qué ritmo avanza la mano y qué es lo que en realidad no ocurre.
- Piel Receptores de tacto y presión. Es aquí donde el masaje «habla» primero con el sistema nervioso.
- Tejido subcutáneo y fascia superficial Lóbulos de grasa y una fina capa de tejido conectivo que permite que las capas se deslicen entre sí.
- Músculo superficialDe paso Por ejemplo, el trapecio o el dorsal ancho. Sus fibras van a lo largo del corte y las pasadas largas las siguen.
- Fascia profundaDe paso Una lámina densa entre capas musculares; en la zona lumbar, la fascia toracolumbar sobre los erectores de la columna.
- Músculo profundoObjetivo Los romboides bajo el trapecio, los erectores bajo el dorsal ancho. Las fibras van en otra dirección y en el corte se ven los haces.
- Periostio y huesoNo se trabaja Una envoltura fina y muy inervada del hueso. Aquí nunca se dirige la presión: sobre los relieves óseos se trabaja más suave, no más fuerte.
Ahora en el esquema
Deep tissue
Capa objetivo: el músculo profundo y sus inserciones, a través de la capa superficial, una capa cada vez
- Ritmo
- De uno a tres centímetros por segundo; en las zonas densas la mano casi se detiene.
- Sensación
- Los 6-7 sobre 10 de trabajo, «duele bien». La respiración sigue tranquila: si contienes el aire, la presión ya es excesiva.
- Objetivo
- Bajar el tono y la sensibilidad de una zona concreta y recuperar la amplitud de movimiento.
- Lo que no ocurre
- Nadie «llega al hueso»: el periostio no se presiona. Y las adherencias no se «rompen» con las manos: el tejido cede a la presión lenta, no a la fuerza.
Deep tissue, clásico, deportivo y LMF
Cuatro técnicas resuelven cuatro tareas distintas. Abajo, por qué señales se distinguen en la práctica.
| Parámetro | Deep tissue | Clásico | Deportivo | LMF |
|---|---|---|---|---|
| Profundidad | Por capas, hasta los planos profundos y las inserciones | Capas superficiales: piel, fascia subcutánea, parte alta del músculo | Media y profunda, dirigida a los grupos de trabajo | Fascia y capa superficial, sin bajar a lo profundo |
| Ritmo | Lento: 1-3 cm por segundo, pausas largas | Medio y rítmico, continuo | Rápido antes del esfuerzo, más lento después | Muy lento, con mantenimientos de 60-120 segundos |
| Sensaciones | 6-7 sobre 10, «duele bien», respiración tranquila | 2-4 sobre 10, cómodo, a menudo da sueño | 4-6 sobre 10, por zonas, a veces algo brusco | 3-5 sobre 10, tirante y expansivo |
| Objetivo | Bajar el tono y el dolor de una zona concreta y devolver amplitud | Relajación general, reducción del estrés | Preparar para el esfuerzo o acelerar la recuperación posterior | Devolver el deslizamiento de los tejidos entre capas |
| Para quién | Trabajo sentado, tensión crónica de cuello y zona lumbar, piernas «cargadas» | Cansancio, estrés, primera experiencia con el masaje | Entrenamiento regular, preparación de una carrera y recuperación | Sensación de «tirantez», amplitud limitada sin dolor evidente |
| Después de la sesión | Uno o dos días de molestia, como tras un entrenamiento poco habitual | Somnolencia, relajación, rara vez molestia | Ligereza y ganas de entrenar o, al contrario, flojera por la tarde | Calor y sensación de mayor libertad de movimiento |
En una sesión real las técnicas se mezclan: el calentamiento se acerca al clásico y el final son movilización y estiramientos. No existen los géneros puros; lo importante es que el grueso del tiempo trabaje para tu objetivo y no para un nombre bonito en la lista de precios.
Cómo transcurre una sesión de 90 minutos
Los tiempos son orientativos. Si la zona es una sola y está muy densa, la parte por capas crece a costa del calentamiento; si hay varias zonas, el calentamiento y la movilización duran más y cada zona recibe menos trabajo por capas.
Repaso y revisión — 5-10 minutos
Qué te molesta, desde cuándo, qué lo agrava y qué lo alivia, qué carga y qué postura mantienes a lo largo del día, qué medicamentos tomas. Miro unos cuantos movimientos sencillos —flexión, giro, elevación del brazo— para ver dónde se pierde amplitud. Yo no diagnostico: si el cuadro requiere médico, no empezamos la sesión.
Calentamiento — 10 minutos
Pases amplios y lentos con el antebrazo por toda la zona. El objetivo es subir la temperatura de los tejidos y dar al sistema nervioso tiempo para acostumbrarse al contacto. Sin este paso la parte profunda duele el doble y da la mitad de resultado, y es la única parte de la sesión que no se puede recortar.
Trabajo por capas — 45-50 minutos
El grueso de la sesión. Voy capa a capa, desde los músculos superficiales hasta los que están debajo, con pausas en los puntos densos. Aquí nos vamos comprobando constantemente con la escala: los 6-7 sobre 10 de trabajo y la respiración tranquila. La dirección es a lo largo de las fibras y después transversal en puntos concretos.
Puntos gatillo — 10 minutos
Puntos densos y dolorosos que refieren la sensación a una zona vecina previsible: por ejemplo, desde la parte alta del trapecio hacia la sien y el occipucio. La presión se mantiene entre veinte y sesenta segundos, hasta que la sensación baja con claridad, e inmediatamente después la zona se mueve sin falta.
Movilización y estiramientos — 10 minutos
Movimientos pasivos en la articulación y estiramientos suaves dentro de la nueva amplitud ya disponible. Sirven para que el sistema nervioso registre el resultado como un rango de trabajo nuevo y no como una sensación agradable puntual. Aquí no hay chasquidos ni movimientos bruscos: esto no es terapia manual.
Recomendaciones — 5 minutos
Dos o tres acciones concretas para los próximos días: qué cambiar en tu postura de trabajo, qué movimiento repetir a diario durante un minuto, qué carga aplazar veinticuatro horas. No doy listas de veinte ejercicios: de todas formas nadie las hace.
90 minutos en una sola escala
Las mismas seis etapas, dibujadas a escala de tiempo: la mitad de la sesión o más es trabajo por capas, y la presión más firme ocupa solo diez minutos, casi al final.
- sin presión
- superficial
- media
- profunda
- profunda, en un punto
Repaso y revisión
- Qué hago
- Te pregunto qué te molesta y qué lo agrava, y miro unos cuantos movimientos sencillos —flexión, giro, elevación del brazo— para ver dónde se pierde amplitud.
- Qué sientes
- Todavía no hay masaje: hablamos y te mueves. Si el cuadro requiere médico, no empezamos la sesión.
Calentamiento
- Qué hago
- Pases amplios y lentos con el antebrazo por toda la zona: subo la temperatura de los tejidos y doy al sistema nervioso tiempo para acostumbrarse al contacto.
- Qué sientes
- Calor y una presión que crece pero sigue siendo suave. Es la única etapa que no se puede recortar.
Trabajo por capas
- Qué hago
- Capa a capa, desde los músculos superficiales hasta los que están debajo, con pausas en los puntos densos. Primero a lo largo de las fibras, después transversal en puntos concretos.
- Qué sientes
- Los 6-7 sobre 10 de trabajo y la respiración tranquila: nos vamos comprobando con esa escala todo el rato.
Puntos gatillo
- Qué hago
- Mantengo la presión sobre un punto denso entre veinte y sesenta segundos —hasta que la sensación baja con claridad— e inmediatamente después la zona se mueve.
- Qué sientes
- Una sensación conocida que se refiere a una zona vecina: por ejemplo, desde la parte alta del trapecio hacia la sien y el occipucio.
Movilización y estiramientos
- Qué hago
- Movimientos pasivos en la articulación y estiramientos suaves dentro de la nueva amplitud ya disponible.
- Qué sientes
- La presión se retira. Ni chasquidos ni movimientos bruscos: esto no es terapia manual.
Recomendaciones
- Qué hago
- Dos o tres acciones concretas para los próximos días: qué cambiar en tu postura de trabajo, qué movimiento repetir un minuto, qué carga aplazar veinticuatro horas.
- Qué sientes
- Sin presión. No habrá una lista de veinte ejercicios: de todas formas nadie la hace.
Las etapas están dibujadas en el punto medio de su rango: el repaso dura 5-10 minutos, y el inicio del trabajo por capas (45-50 minutos) se desplaza lo mismo. Si la zona es una sola y está muy densa, la parte por capas crece a costa del calentamiento; si hay varias zonas, el calentamiento y la movilización duran más y cada zona recibe menos trabajo por capas. En total, la sesión sigue durando 90 minutos.
Dónde el trabajo por capas viene especialmente bien
Cuatro regiones en las que el deep tissue marca la diferencia más visible — y por las que llegan la mayoría de las consultas.
Cuello y hombros
El clásico del trabajo sentado: la cabeza se desplaza hacia delante y la porción superior del trapecio sostiene su peso durante horas. Más abajo están los cortos suboccipitales (mm. suboccipitales) — en un corte superficial no se ven, pero son ellos los que a menudo dan esa sensación de «casco» en el occipucio. Trabajamos despacio y solo por la cara posterior y lateral: la parte anterior del cuello no se presiona en absoluto, ahí hay vasos.
Zona lumbar y fascia toracolumbar
La fascia toracolumbar es un cruce de caminos al que llegan los dorsales desde arriba y los glúteos desde abajo. Por eso la zona lumbar casi nunca se aborda de forma aislada: si la pelvis está rígida, la parte baja de la espalda recuperará todo lo que le habíamos quitado. Bajo la fascia está el cuadrado lumbar (m. quadratus lumborum) — en el corte no se ve, y el dolor lo da en el costado, por encima de la cresta ilíaca, y se confunde una y otra vez con los erectores.
Pelvis y región glútea
La zona con el efecto más visible en corredores y en quienes pasan muchas horas sentados. Bajo el glúteo mayor están el glúteo medio y el menor (m. gluteus medius, m. gluteus minimus), y en la profundidad de la pelvis, el piriforme (m. piriformis); en un corte superficial no se ven, pero el dolor sordo del costado de la pelvis y del fondo de la nalga suele venir precisamente de ellos. Aparte y sin rodeos: si hay dolor que baja por la pierna como un latigazo, entumecimiento o debilidad del pie, eso es para el médico, no para el masajista.
Cara lateral del muslo
La banda iliotibial no es un músculo, sino un tracto fascial denso, y «estirarla» o «desenrollarla» con las manos es imposible; conviene saberlo antes de comprar un rodillo. El sentido del trabajo es otro: quitar el tono excesivo a lo que se entreteje en ese tracto — al tensor de la fascia lata (TFL) y al vasto lateral (m. vastus lateralis). Aquí las sensaciones son más agudas que en la espalda, así que el ritmo baja todavía más.
¿Duele? ¿Y qué pasa después?
Las dos preguntas que más se repiten. Respondo sin heroísmos.
La escala de trabajo: 6-7 sobre 10
Imagina una escala en la que cero es casi no notar el contacto y diez es insoportable. El rango de trabajo del deep tissue es 6-7. Es ese «duele bien»: el cuerpo reconoce la zona, te apetece soltar el aire, pero no apartarte. Todo lo que pase de siete no acelera el resultado: se activa la tensión defensiva y los diez minutos siguientes se van en quitarla.
La respiración es el indicador principal
Mientras respires con normalidad, la presión es correcta. En cuanto contienes el aire, metes el abdomen o empiezas a respirar solo con la parte alta del pecho, la presión ya es excesiva y yo la bajo, aunque me digas que se aguanta. «Aguanta si duele» no va con el deep tissue.
Qué es normal y qué no
- Normal: una sensación sorda y profunda bajo la mano, calor, ganas de soltar el aire, esa «buena molestia» reconocible en un punto concreto.
- Normal: una molestia que se refiere a una zona vecina previsible y se apaga en 20-40 segundos bajo una presión estable.
- No normal: dolor agudo, cortante o quemante — es la señal de que la presión ha llegado donde no debía o demasiado rápido.
- No normal: latigazo, entumecimiento, hormigueo o sensación de «corriente» por el brazo o la pierna. En ese caso retiro las manos de inmediato y no volvemos a tocar esa zona.
- No normal: náuseas, mareo, sudor frío. Paramos, te sientas, agua, y después decidimos según cómo te encuentres.
Puedes parar la sesión en cualquier momento y sin explicaciones — basta con la palabra «para». Eso no significa «estropear la sesión»: tus comentarios son justamente la herramienta de trabajo, sin ellos trabajo a ciegas.
Posición en rotación, vista de espaldas: el trapecio, los dorsales anchos y los erectores de la columna — tres capas que en una espalda densa se abordan por turnos y no con una sola presión.
- Trapecio (m. trapezius)
- Dorsal ancho (m. latissimus dorsi)
- Erectores de la columna (mm. erector spinae)
- Glúteos (mm. glutei)
Las primeras 48 horas después de la sesión
Después de un trabajo profundo suele aparecer una molestia parecida a la de un entrenamiento poco habitual: llega a las 6-12 horas, dura un día, dos como mucho, y se va sola. Es una reacción normal a una carga mecánica nueva, no que «hayan salido las toxinas». Si la molestia es mayor que después de un entrenamiento corriente o dura más de dos días, en la siguiente sesión bajamos la intensidad: también pasa.
- Agua — bebe como siempre. Dos litros de más no «lavan» nada, pero después de la sesión suele apetecer beber, y eso es normal.
- Calor — una ducha templada por la tarde ayuda. El baño muy caliente, el baño de vapor y la sauna en las primeras horas aumentan la molestia; mejor dejarlos para el día siguiente.
- Carga — el día de la sesión basta con caminar y con algo de movilidad. Las series pesadas, los intervalos y las competiciones, a las 24-48 horas; si no, se superponen dos molestias y no sabrás qué viene de dónde.
- Movimiento — lo más importante: la nueva amplitud solo se fija usándola. Dos o tres veces al día, durante un minuto, repite el movimiento que vimos al final de la sesión.
- Hematomas — no son señal de buen trabajo, sino de una presión que subió demasiado rápido. Algún punto aislado es posible en personas de piel fina o que toman medicamentos que afectan a la coagulación, pero eso lo acordamos de antemano.
La escala 0–10: dónde está la zona de trabajo y cómo la delata tu respiración
Mueve el control. Para cada nivel: qué sientes, qué está pasando bajo la mano en ese momento y las tres señales que indican que la presión es correcta.
6sobre 10
La zona de trabajo del deep tissue
- Qué se siente
- Ese «duele bien»: el cuerpo reconoce la zona, te apetece soltar el aire, pero no apartarte.
- Qué hace el terapeuta
- No apretar más, sino quedarse más tiempo: bajo una presión estable la sensación se apaga en 20-40 segundos. La mayor parte de la sesión transcurre aquí, comprobando contigo la escala.
Tres señales de una presión correcta
- La respiración es regularinspirar y espirar sin pausas ni tirones, el abdomen blando sí
- Cara y hombros relajadossin fruncir el ceño, los hombros no suben hacia las orejas, los puños no se cierran sí
- El músculo no «se defiende»el tejido cede bajo la mano en vez de endurecerse contra ella sí
La respiración es el indicador principal
Si respiras con calma, la presión es correcta. Inspirar unos 4 segundos, espirar unos 6.
En 9–10 no tiene sentido respirar a un ritmo: primero la presión vuelve al rango de trabajo.
Inspira por la nariz contando hasta cuatro y espira contando hasta seis — la espiración más larga que la inspiración. Cinco o seis ciclos así y los hombros bajan solos.
La escala es subjetiva: los números describen tus sensaciones, no la fuerza aplicada, y la misma presión puede ser un 5 para una persona y un 8 para otra. El ritmo 4/6 es una referencia de respiración tranquila con espiración larga, no una norma. Esquema, no medición. Puedes decir «para» en cualquier momento y sin explicaciones.
Cuándo no se realiza la sesión
El masaje no es asistencia médica. No diagnostico ni prescribo nada. Algunos estados significan «hoy no se puede» y otros, «se puede, pero de otra manera y después de hablar con tu médico».
No hacemos la sesión
- Fiebre, infección respiratoria o cualquier proceso infeccioso agudo — aunque «ya esté casi pasado».
- Inflamación aguda en la zona de trabajo: enrojecimiento, hinchazón, calor local.
- Trombosis y tromboflebitis, también en los antecedentes — sin autorización escrita del médico no trabajamos.
- Lesiones recientes, fracturas, roturas de ligamentos y músculos, cirugías recientes en la zona de trabajo.
- Infecciones cutáneas, procesos purulentos, brotes de eccema o psoriasis y heridas abiertas en la zona de trabajo.
- Hipertensión no controlada y crisis hipertensiva en los últimos días.
- Estado de embriaguez o bajo el efecto de drogas — la sesión no se realiza bajo ningún concepto.
- Dolor agudo con entumecimiento, debilidad en un brazo o una pierna, «latigazo» con pérdida de sensibilidad — primero el médico, el masaje puede esperar.
Trabajamos, pero de otra manera — y después de hablar con el médico
- Enfermedad oncológica y periodo de remisión — solo con el visto bueno del médico que te trata, con técnica suave y sin trabajo profundo.
- Tratamiento con anticoagulantes u otros medicamentos que afectan a la coagulación — no aplicamos presión profunda.
- Varices — rodeamos la zona; en las formas marcadas no trabajamos las piernas en absoluto.
- Embarazo en cualquier etapa — hace falta un especialista en masaje para embarazadas; el deep tissue no se aplica en ese caso.
- Osteoporosis y tratamiento prolongado con corticosteroides — bajamos la presión y no trabajamos sobre los relieves óseos.
- Diabetes con alteración de la sensibilidad — la persona puede no notar una presión excesiva, así que vamos deliberadamente más suaves.
- Hernias y protrusiones de disco intervertebral — trabajamos la musculatura de alrededor, sin presión sobre la columna y sin «colocar» nada.
- Tensión baja y tendencia a los desmayos — nos levantamos de la camilla despacio y, al final de la sesión, agua y un par de minutos sentados.
- Tatuajes recientes y quemaduras, también solares — no tocamos la zona hasta que esté curada del todo.
Si tomas medicación de forma continua o estás en seguimiento médico, dímelo al reservar y no ya sobre la camilla: de eso dependen la presión, el ritmo y la elección de las zonas. El masaje no sustituye la consulta médica ni es asistencia sanitaria. La lista completa de preguntas está en la página de preguntas frecuentes.
Preguntas frecuentes sobre el deep tissue
Ocho preguntas que aparecen en casi todas las conversaciones previas a la primera sesión.
Cuánto cuesta una sesión a domicilio
El precio incluye el desplazamiento por Area Metropolitana de Barcelona, la camilla, la ropa, el aceite y el tiempo dedicado al repaso y a las recomendaciones. Aquí no hay una línea aparte «por la consulta».
60 minutos
Una zona: cuello y parte alta de la espalda, o zona lumbar y pelvis.
55€
por sesión- Repaso breve y calentamiento de la zona
- Trabajo por capas en una sola región, unos 30 minutos
- Puntos gatillo y estiramiento final
- Formato de mantenimiento entre sesiones largas
90 minutos
El estándar de trabajo: la espalda entera más una zona contigua.
85€
por sesión- Repaso completo, revisión de los movimientos, calentamiento
- Trabajo por capas de 45-50 minutos en dos regiones
- Puntos gatillo, movilización y estiramientos
- Dos o tres recomendaciones concretas para los próximos días
- La mejor opción para la primera sesión
120 minutos
Espalda, pelvis y piernas al completo, o repaso después de un vuelo largo y de una competición.
105€
por sesión- Tres regiones o más en una sola visita
- Tiempo específico para pies, pantorrilla e isquiotibiales
- Bloque ampliado de movilización y estiramientos
- Formato para corredores, ciclistas y para después de un viaje largo
| Sesión exprés, 30 minutos | {{PRICE_EXPRESS}} | Una zona en concreto — cuello o zona lumbar. Para clientes habituales y como complemento a la sesión principal. |
|---|---|---|
| Bono de 5 sesiones | 250€ | Para una serie, cuando la zona está descuidada y hace falta un ciclo y no una sola visita. El plazo de uso lo hablamos en el momento de la compra. |
| Bono de 10 sesiones | 450€ | Formato de acompañamiento regular: la agenda la montamos de una vez para todo el bono. |
| Desplazamiento fuera de Area Metropolitana de Barcelona | 100€ | Depende de la distancia; el importe exacto te lo digo antes de confirmar la reserva. Ningún suplemento sobre la marcha. |
| Sesión fuera del horario de trabajo | {{PRICE_NIGHT}} | Fuera de 09:00–21:00 — previo acuerdo y si hay un hueco libre. |
| Sesión en hotel | 100€ | Tiene en cuenta el estacionamiento y el paso por recepción. Conviene confirmar con el hotel de antemano que admite la visita del terapeuta. |
| Formato en pareja | 140€ | Dos personas seguidas en la misma dirección. A la vez no es posible: el terapeuta es uno solo. |
El pago es después de la sesión, en efectivo o por transferencia. Si tus planes cambian, avísame con antelación: una salida ocupa el hueco entero y a última hora ya no se puede ceder a otra persona. La lista completa de precios de todas las técnicas está en la página de precios.
La postura encogida acorta toda la cadena posterior, de la espalda a los gemelos. Más o menos así pasa el cuerpo la jornada laboral en una silla. Erectores de la columna (mm. erector spinae) · Glúteos (mm. glutei) · Isquiotibiales (mm. ischiocrurales) · Gemelos (m. gastrocnemius)
Reservar un masaje de tejido profundo a domicilio
Escríbeme qué te molesta y desde cuándo. Te diré si el deep tissue encaja en tu caso, te propondré una duración — y te diré con franqueza si primero hace falta un médico. Salidas por Area Metropolitana de Barcelona; trabajo 09:00–21:00.



